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El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad y el premier iraquí Nuri Al Maliki coincidieron en la necesidad de hacer frente a las activistas terroristas del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), aunque abogaron por una solución pacífica, según un comunicado emitido el día 28 por la oficina de Maliki.
"El primer ministro Nuri Al Maliki recibió en la noche del sábado una llamada telefónica del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, en la que ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de hacer frente a las activistas terroristas del PKK", indicó el comunicado.
Ambos líderes también reconocieron que las actividades del PKK dañan los intereses de Irak, Turquía e Irán, anotó el documento.
Sin embargo, ambas partes subrayaron que la acción militar no es la única vía para abordar esta crisis, que puede ser resuelta de forma pacífica, según el documento.
El sábado, la delegación iraquí de alto nivel volvió de Ankara tras concluir las infructuosas negociaciones con las autoridades turcas.
Las negociaciones entre Turquía e Irak no llegaron a un acuerdo el viernes por la noche después de que Ankara rechazara una serie de propuestas ofertadas por el ministro iraquí de Defensa, Abdel Qader Jassim Al Obeidi, y destinadas a frenar a las guerrillas rebeldes kurdas.
El gobierno turco las calificó de "insuficientes" y las descartó, ya que haría falta mucho tiempo para ejecutarlas.
La delegación iraquí, encabezada por Qader Jassim, llegó a Ankara el jueves por la noche con el objetivo de evitar una incursión turca contra los rebeldes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), con base en el norte de Irak.
Se informó de que Turquía ha desplegado a unos 100.000 soldados en la frontera con Irak ante la perspectiva de una posible operación transfronteriza contra las guerrillas de PKK, que utilizan el norte de Irak como una base desde la que atacar al ejército turco.
Ankara ha entregado a Irak una lista con los principales miembros del PKK basados en el norte del país y demandó que Bagdad los entregue a Ankara y cierre sus bases.
Sin embargo, el gobierno central iraquí admite tener poco control en el norte de Irak, mientras que el gobierno regional kurdo iraquí, dirigido por Masoud Barzani, alude que no tiene control del PKK.
El PKK se levantó en armas contra Turquía en 1984 con el objetivo de crear una patria étnica en el sureste del país. Unas 30.000 personas han muerto en más de dos décadas de conflicto. (Xinhua) 29/10/2007
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