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La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, presidió el sábado la ceremonia de clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
"Arribamos al final de una cumbre que ha tratado un tema que muchas veces fue postergado: la cohesión social en nuestras sociedades, basado en la justicia social", manifestó la mandataria chilena.
"Nuestra gente espera mucho de los que aquí estamos. Como lo dije ayer en La Moneda, hay tanta esperanza allá afuera que no podemos defraudar", agregó.
Según Bachelet, si se asume con decisión el camino que se ha trazado "si ponemos las demandas sociales en el centro de nuestras políticas y de la cooperación internacional", podrá terminarse el clima de "temor" que reina entre sus ciudadanos.
En ese sentido, la gobernante chilena recalcó las iniciativas concretas que se adoptaron en el encuentro, como lo reflejan los contenidos de la denominada Declaración de Santiago y el Programa de Acción.
En ambos documentos se establece la voluntad de los gobiernos de avanzar en la construcción de sistemas de protección social, implementar reformas para garantizar un trabajo digno y decente, favorecer la equidad de género, entre otros.
"Gobernar no consiste sólo en practicar el arte de lo posible, se trata también y ante todo de ampliar las fronteras de lo posible, de ir siempre más allá con decisión y coraje", expresó Bachelet.
La gobernante chilena rescató finalmente la vigencia de la Cumbre Iberoamericana, ya que los debates sostenidos en su desarrollo "demuestran que esta cumbre es un espacio democrático en el cual se respeta la diversidad".
La XVII Cumbre Iberoamericana, realizada en Santiago durante los días 8, 9 y 10 de noviembre, congregó a cerca de 22 jefes de Estado y de Gobierno, tanto de América Latina como de la península ibérica.
La próxima versión de este encuentro internacional se realizará en la capital de El Salvador, en octubre del 2008, bajo el lema "Juventud y Desarrollo". (Xinhua) 12/11/2007
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